A la mañana siguiente, tras haber dormido escasas 4 horas y tras un tranquilo desayuno, de nuevo montamos en los coches para poner rumbo hacia el pueblo de Carcavilla donde realizaríamos las actividades preparadas para este dia.
La primera de ellas me fue desvelada bastante más rápido de lo esperado, ya que las barcas se podian ver desde el parking y la gente ataviada con neopreno esperando su turno para que les dieran el resto del equipo para hacer… ¡¡RAFTING!!
(Poca sorpresa teniendo en cuenta que ya estaba en el título, ains…)
La parte de la preparatoria fue simple. En el vestuario nos colocamos un pantalón de neopreno y fuera nos dieron chalecos, pala y casco. Al contrario que en Campo, donde se sale directamente de los vestuarios con las barcas y te pasan a buscar por el final del recorrido con el coche, aquí nos llevaron un trayecto de unos siete kilómetros hasta un pequeño embarcadero de la orilla del Gállego en un minibus.
Tras las fotos de rigor, embarcamos en dos botes diferentes y los monitores/guías nos enseñaron los preceptos básicos del rafting.Al igual que con el buceo, todo me sonaba a chino en la teoría. Demasiados datos en poco tiempo. Me hizo mucha gracia el término “Rock&Roll” para el movimiento por el cual te bajas del flotador y te proteges en el interior de la barca.
Comenzamos a remar para posicionarnos en la corriente del rio, que nos trasladaba lentamente por su cauce, mientras nuestro guía, nos explicaba lo que nos encontraríamos en el siguiente paso. Navegamos durante algo más de hora y media pasando por rápidos, surfeando en remolinos, bañandonos, practicando el descenso sin barca, viendo buitres en la orilla, a unos 3 metros, mirándonos con mala cara… pero lo mejor, sin duda, fueron lo abordajes.
Hacia la mitad del recorrido, mientras navegábamos plácidamente en un remanso del rio, a nuestro guía se le ocurrió la brillante idea de intentar abordar a la barca de los otros 4 integrantes de la escuadra. La cosa estaba de la siguiente manera: por un lado, Marcos y Willy por delante, Héctor y un servidor, junto con una pareja de Cádiz -aún le debo una cerveza al chaval- en una de las embarcaciones. Javi, César, Fer y Quique en la otra, junto con otra pareja. El monitor propuso realizar una “Navegación indiferente” hasta que se situaran a nuestro lado y saltar a la otra embarcación, intententando tirarles al agua.
Pasado un rato, parecía que no se acercaban, así que giramos la barca y remando contra corriente fuimos directos a por los demás miembros del grupo. El choque se pordujo por el lado de estribor y mientras uno amarraba la cuerda, los demás saltábamos para intentar el abordaje. Huelga decir que acabamos todos en el agua, riendo como las malas bestias que somos y habiendo pasado un rato increible.
Lo realmente entretenido estaba por llegar. La barca que llevabamos delante -la cual ya nos había retado a lo típico de “El último paga las cañas”- se animó al vernos, y pasados unos minutos gritaron desde lo lejos: “¡ABORDAJE!”
Les oimos. Y las dos barcas, remando al unísono de las atronadoras voces de los que marcaban el ritmo a la orden de “¡Bogad!”, volaban sobre las aguas como drakkars en el mar del norte, acosando a la desvalida barca de pesca, cuyos cuatro remeros no daban abasto paleando el agua.
El achique de nuestros retadores no consiguió calmar nuestras ansias de venganza y minutos más tarde también se doblegaron bajo nuestro yugo, cayendo al agua como viles grumetillos. Este momento fue aprovechado por los que creíamos nuestros aliados para atacarnos de frente, y una vez más la reyerta acabó con casi todos los participantes remojados y de lo más alegre.
Tras pasar por rápidos con nombres tan variopintos como “Lo siento” -Willy, ¡gran remojada!- y “La nariz” nos dimos un último baño, antes de llegar al punto de recogida, donde una furgoneta nos llevó hasta Carcavilla.
Ya cambiados y mientras esperábamos al chófer, dimos buena cuenta de unas cervezas en uno de los bares del pueblo, mientras los demás se adelantaban para ir preparando la lasaña.
Una vez que llegamos a Morán, acudió el último que faltaba para completar el equipo. Javi llegó justo para comer y participar en la actividad de la tarde. Algo que me dejaría secuelas durante muchos dias. -Al menos me dejó ingente cantidad de moratones-… PAIN-tball.
He subido las fotos del rafting (no todas, que ocupan un montón) y las del buceo hasta que he sobrepasado el límite de Flckr. A partir del uno del mes que viene, seguiré subiendo las demás.
Ciaoo…








Pero qué hijoputas podemos llegar a ser, pero qué hijoputas…intentamos liquidarlo media docena de veces y al salvarse todas, decimos que todo estaba previsto y controlado…
Por cierto, si me caso, que no creo, para mi despedida quiero lumis. Así, en plural. Y dejo constancia aquí por si las moscas. Cabrones.
Comment por César — 28 Agosto 2008 @ 5:05 pm |
Cesar: Oído cocina. ¿Te vale QQ vestido de lagarterana, o prefieres travelos tocando el trombón?
Goncho, te olvidas de la supersincronización militar de “¡levantad los remos!” en el rápido estrecho. ¡Ríete tú de las de natación sincronizada!
Comment por H. — 29 Agosto 2008 @ 1:05 am |