El Castillo Ambulante

6 Agosto 2008

Cuando es imposible decirlo todo

A veces es difícil poder explicar todo lo que acontece en un viaje. Primero, porque la memoria es finita, y no permite recordar el 100% de las cosas que ocurren, y segundo porque muchas de las cosas que ocurren no deben -o no pueden- ser narradas.

En mi caso -y dado que soy el cronista internauta de la “Escuadra Tendeñera”- me debo a mis amigos y voy a relatar los magníficos cuatro dias que hemos pasado en la costa murciana, entre las playas de Puerto de Mazarrón, los garitos nocturnos de Isla Plana y el precioso puerto pesquero de La Azohía.

Sin más dilación, os narro las aventuras de los ahora seis intrepidos integrantes de la no menos intrepida “Escuadra Tendeñera”

Capítulo uno: Llegada y presentaciones.

Hacía mucho tiempo que el sol se había ocultado en el horizonte, cuando el silencioso vehiculo, un Seat Freetrack, se detenía en la puerta de un pequeño pero más que decente camping, en medio de ninguna parte, pero en el centro de todos lados. Sus ocupantes, cansados tras siete horas de viaje, no pudieron por menos que bajar del coche para estirar las piernas, esperando a los dos componentes que faltaban del grupo, que hacía horas habían llegado.

Una luna apenas nueva, permitía a las estrellas protagonizar cada mirada al firmamento. Ni una nube molestaba la visión de una de las playas mas hermosas que los cansados ojos de los viajeros habían visto. Unas ténues luces, acompañadas de lo que parecía una banda en directo, provenían de la más cercana de las calas en la que se encontraban.

Una figura aparecía tímidamente entre las brumas nocturnas del interior del aparcamiento, y levanta los brazos en señal de bienvenida justo al llegar bajo el foco de la entrada. Una segunda figura se le une inmediatamente y repite el gesto, con una sonrisa en los labios.  Con breve pero efisivo saludo, los integrantes de la escuadra se reencuentran en una nueva aventura, como cada verano…

Fernando y Quique, que ya se encontraban allí, explican brevemente su llegada por la tarde y preguntan a los primeros en bajar del vehículo por el viaje. César y Guillermo -Willy a partir de ahora- no tardan en pedir todo tipo de referencias sobre la zona, mientras que Javi, recién incorporado a la formación, ayuda a Gonzalo -Goncho a partir de ahora-, a sacar del coche la tienda de campaña y el resto de los pertrechos.

Tras acomodarse rápidamente, debido a la tardía hora de llegada, los seis se deciden a descansar para comenzar al dia siguiente lo que prometen ser cuatro intensos dias. Tan sólo se escuchaban en la lejanía, los últimos acordes de las canciones desde la playa y la brisa marina entre las hojas de los cercanos árboles.

La mañana se presenta fresca y radiante cuando llegaron al puerto de La Azohía, donde la carretera termina, y todo lo que queda es el mar. Las casitas blancas, bajas, con disposición más que aleatoria y curiosa belleza, se apilan junto a la calle que da paso al puerto. Un pequeño embarcadero, de no más de veinte metros de largo, penetra entre las olas.

Con tiempo aún hasta su encuentro con el que durante cuatro dias se convertirá en su mentor, se acercan al borde del muelle, y observan con alegría el límpido fondo marino, en el que se distinguen perfectamente varias especies de peces. La playa permanece tranquila -no en vano son las nueve y media de la mañana-, y parece que los primeros barcos pesqueros regresan tras faenar durante la madrugada.

las pequeñas botaduras de no mas de cuatro metros, presentan en sus cascos las marcas de los avatares e inclemencias del tiempo. Viejos marinos de piel curtida, y manos de esparto, acomulan cajas en la orilla, mientras una marea de curiosos lugareños, preguntan que tal ha ido la mañana. Goncho no deja de observarles mientras escucha de fondo las olas rompiendo tranquilamente contra la arena, y la majestuosidad de la torre de vigía que aún conserva esta población se impone a la vista de todos los foráneos que por allí pasean.

Un fuerte silbido les saca de la ensoñación, cuando Fernando les avisa para que se acerquen. Un rojo furgón se ha detenido frente a él y conversa animadamente con su conductor, un hombre entre los cincuenta y cinco y los sesenta, de tez morena y canosa barba.

- Este es Carlos Rojo -Les dice Fernando-. Fue mi instructor durante el curso, y él os dará las clases teóricas durante estos dias.

- Carajo de chico. ¡Pensé que me traerías mujeres! – Responde con una sonrisa y un poco marcado acento cubano-. Encantado de conoceros a todos. Aquí hemos venido a divertirnos, así que no os procupéis por nada. El lunes, cuando terminemos, todos habréis aprendido a bucear.

Tras andar unos metros por las sinuosas callejuelas, realizándo las oportunas presentaciones, llegaron al centro de buceo “Cabo Tiñoso” lugar de salida de los buceadores y aula para nuestras clases teóricas. Una casa con garaje acondicionado, para mantener y almacenar el costoso equipo de buceo que alquilan a los turistas.

- Sentáos por aquí- dice Carlos señalando unas mesas bajo una techumbre de ramas -, Comenzaremos las clases enseguida.

Mientras tomaban asiento, se dirige a saludar a una chica que permanece en la puerta del centro. La presenta como Mavi, y tras hablar con ella brevemente, trae cuatro carpetas para Willy, Javi, Quique y Goncho. La documentación del curso, libros de texto y el pasaporte del buceador. El curso comienza, al igual que unos dias que probablemente no olviden jamás…

Fin del Capítulo uno.

15 comentarios »

  1. Esto parece interesante….para cuándo el siguiente capítulo? ;)

    comentario por Lau — 6 Agosto 2008 @ 1:28 pm | Responder

  2. ayyyy… que me pongo triston recordando lo bien que nos lo hemos pasado, jejeje.
    Gracias tios por hacerme sentir uno mas de la escuadra tendeñera.

    comentario por javi — 6 Agosto 2008 @ 2:18 pm | Responder

  3. Mañana más, permaneced alerta.
    Javi!! pa cuando la fotoooo, que la tengo que mandaaaar!!

    comentario por Goncho — 6 Agosto 2008 @ 3:40 pm | Responder

  4. Hey, esperad a mandar la foto cuando vuelva a ZGZ, por favor, que no falta mucho. Creo que de aquí a unos días arreglan el coche y por fin podremos dejar esta ciudad que nos tiene retenidos. Abrazos a los nuevos “voceadores” de combate. ¡Tendeñera anfibia ya!

    comentario por QQ — 6 Agosto 2008 @ 6:54 pm | Responder

  5. Joer,Gon,tal como lo cuentas me dan ganas de bucear hasta a mi,y eso con el miedo q da.
    Un besico y ya estoy presta y dispuesta xa ver vuestra casa por las tardes o fines de semana
    1besicoooo

    comentario por San — 7 Agosto 2008 @ 12:04 am | Responder

  6. Quique: Cuanod tu vuelvas yo no estaré, así que mandadle mejor vosotros por vuestra cuenta, y nosotros por la nuestra.

    San: nos es tan fácil como parecía, pero no es tan dificil como puedes pensar. Pruébalo!! seguro que repites…

    G.

    comentario por Goncho — 7 Agosto 2008 @ 12:34 pm | Responder

  7. Venga pues, ya la mandaremos Will y yo cuando regresemos (si lo hacemos algún día… porque no sé qué nos dirán mañana del León). Nudge, nudge, wink, wink… say no more…

    comentario por QQ — 7 Agosto 2008 @ 12:54 pm | Responder

  8. Quique: Mándame por mail la dirección a la que hay que mandarla. Es la de Carlos o la de ACUC?

    comentario por Goncho — 7 Agosto 2008 @ 1:14 pm | Responder

  9. No es por ser cotilla, pero de qué foto habláis? Es top secret o la vais a enseñar?

    comentario por Lau — 7 Agosto 2008 @ 1:19 pm | Responder

  10. Son las fotos de carnet que tenemos que enviar para la licencia de Buceo. No es nada Top secret…

    comentario por Goncho — 7 Agosto 2008 @ 1:28 pm | Responder

  11. Jiji, ya me imagino, pero es que como hablabais de una foto pero no decíais mucho más…

    Cuándo os vais a Huesca? Mañana ya? La semana que viene a ver si quedamos…

    Besicos

    comentario por Lau — 7 Agosto 2008 @ 2:02 pm | Responder

  12. Mañana por la tarde si. En cuanto podamos!! A disfrutar de los SanLorenzoooooooos!!!

    comentario por Goncho — 7 Agosto 2008 @ 2:08 pm | Responder

  13. Bueno, bueno, que yo también me voy a disfrutar de otras fiestas, eh??? Y con mi primo pequeño en la barra, así que te puedes imaginar como podemos acabar el resto de primos…jiji

    comentario por Lau — 7 Agosto 2008 @ 2:40 pm | Responder

  14. Peor hace sque no te vienes a las fiestas de Huesca!! Lo malo es que no puedo beber mucho, que toy en casa de mis suegros…

    comentario por Goncho — 7 Agosto 2008 @ 2:42 pm | Responder

  15. Ya quedé con Silvia que este año no subía a Huesca, que subiría al año que viene. Que este lleváis mucho ajetreo.

    Y yo también quiero ver a mi familia de Valencia que sube a fiestas y a mi otra yaya, que pese al oxígeno y todo, ella ha dicho que subía al pueblo…

    Pero al próximo año subo a Huesca, que no he ido nunca a San Lorenzo (de todas formas tampoco vosotros venís a las fiestas de mi pueblo así que…y todos los años desiertas de las fiestas del Pilar :P )

    comentario por Lau — 7 Agosto 2008 @ 2:47 pm | Responder


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